En el corazón de Es Bòrdes, a los pies de uno de los parajes más espectaculares del Valle de Arán y en el camino que conduce a la Artiga de Lin, se encuentra esta emblemática casa tradicional aranesa, una propiedad con carácter, historia y un enorme potencial.
Actualmente funciona como alojamiento rural, una actividad plenamente consolidada que puede seguir explotándose desde el primer día. Su distribución, amplitud y diferentes espacios también ofrecen la posibilidad de adaptarla a nuevos proyectos, ya sea como una gran vivienda unifamiliar, una combinación de residencia y negocio, o incluso mediante su transformación en varias viviendas independientes, lo que la convierte en una excelente oportunidad tanto para inversores como para particulares.
La vivienda conserva la esencia de la arquitectura tradicional de la Val d'Aran, con gruesos muros de piedra, abundante madera, escaleras y detalles originales que aportan una atmósfera cálida y auténtica. Sus múltiples plantas permiten disfrutar de amplias estancias, varias habitaciones, zonas comunes acogedoras y espacios versátiles que admiten distintas configuraciones según las necesidades. También dispone de una acogedora terraza
Distribución interior
La casa se desarrolla en varias plantas comunicadas por escaleras interiores de madera, y conserva elementos originales de gran valor: vigas de madera vistas en techos, suelos de madera y una chimenea de piedra como elemento central de la sala de estar.
- Zona de día: salón-comedor amplio con chimenea, comedor con cocina equipada y despensa.
- Zona de noche 1ª Planta: 4 dormitorios y 3 baños distribuidos en 3 departamentos
- Zona de noche 2ª Planta: Dos dormitorios tipo suite con dos baños.
Su privilegiada ubicación combina la tranquilidad de uno de los pueblos con más encanto del valle con un acceso inmejorable a la naturaleza. Desde la propia casa parte la carretera hacia la Artiga de Lin, uno de los rincones más emblemáticos del Pirineo, lo que la convierte en un alojamiento especialmente atractivo para amantes del senderismo, la montaña y las actividades al aire libre durante todo el año.
Una propiedad singular que reúne tradición, encanto y rentabilidad, con múltiples posibilidades de uso y un extraordinario potencial de revalorización en uno de los destinos más exclusivos del Pirineo.